Gpe de Jalpa
La San Juanita Visita a
Guadalupe de Jalpa
Como en aquella ocasión en que al despertar el sol radiaba como nunca antes, en que el pueblo amanecía con más entusiasmo y alegría de ver el nuevo día, cosa tan hermosa, es así como la comunidad de Guadalupe de Jalpa, esperaba con ansia la llegada de la Virgen Peregrina de San Juan. Cuando el reloj marcó las 7:00 am, la banda de viento comenzó a tocar a la patrona del pueblo la Virgen de Guadalupe, empezando con las mañanitas y continuando con el tradicional canto de "la guadalupana". Al terminar de cantar a la Virgen de Guadalupe, nos encaminamos a la entrada de la comunidad a esperar la llegada de una madrecita buena.

Todos contestos aguardábamos ahí junto con la banda que tocaba algunas canciones para alegrar la fresca mañana de los que estábamos esperando ahí presentes. El momento tan esperado llegó para todos. Al mirar que se acercaba la camioneta donde venía la quedira virgen peregrina, comenzaron a tronar los cohetes, las personas comenzaron a echar porras, aplausos y cantos para la San Juanita.
Todos la encaminamos hasta el templo donde su estancia sería poca. Al llegar al templo las campanas comenzaron a repicar, la banda a tocarle con más entusiasmo a neustra querida madrecita, minutos después comenzó la Celebración Eucarística en honor a la Virgen Peregrina. La Eucaristía fue presidida por el Sr. Cura Guillermo Huerta Muro, Párroco de la Parroquia del Señor de la Misericordia, quien en su homilía nos decía que nuestras comunidades se transforman con la llegada de la Virgen.
Al final de la Eucaristía pidió a todos los niños que tronaran su globo como un signo más de amor a la Santísima Virgen de San Juan de los Lagos. Nos mencionó el tiempo que restaba de la visita para que aprovecháramos a besar la imagen, pagar alguna manda y demostrar nuestro amor a ella. Todos aprovecharon para hacer su visita de rodillas, algunos lo hacían desde la entrada del atrio, mientras la banda tocaba para seguir alengrando la mañana tan hermosa.

Dentro del templo, las personas rezaban el Santo Rosario pidiendo a la Santísima Virgen por un buen temporal y necesidades de la comunidad. Al final del Santo Rosario llegaría el momento más difícil, tener que decir adiós a la reina del cielo. Al salir del templo, la banda comenzó a tocar despidiéndose de la Virgen, las personas encaminaron a Nuestra Señora hasta la entrada de la comunidad con cantos, cohetes y el repicar de las campanas. Al llegar a la entrada nos despedimos con lágrimas, pero con una alegría inmensa de haber sido visitados por nuestra madre de San Juan.
Por: Celso Ramírez Murillo